Receta online: la polemica - Boticaria García

Receta online la polemica Boticaria Garcia

La semana pasada hubo una noticia que está causando mucho revuelo en el sector médico y farmacéutico: una web española ofrece recetas online. En concreto, en la página principal de su web se indica en letras grandes: Pide tu receta médica por sólo 10€ ya continuación un recuadro donde puede escribir el medicamento que solicita.

Aunque luego hay que leer la letra pequeña, la web a primera vista no defrauda (marketing, creo que la llaman). Y precisamente por eso, para explicar la letra pequeña en medio de tanta confusión, he decidido que puede ser de utilidad este post, explicando qué es la receta electrónica privada y por qué se ha leído marrón con la receta online.

Hace más de un año escribí un post explicando cómo funciona el recibo electrónico en la Seguridad Social (concretamente en Madrid, que es donde trabajo a día de hoy). Por sí, hay alguien que no está iniciado en la sala, consiste (resumiendo mucho) en que el médico realiza la receta en formato digital, no hace falta papel de campana en la tarjeta sanitaria para retirar la medicación en la farmacia . Si se trata de un tratamiento crónico (por ejemplo, un antihipertensivo) el paciente no necesita ir al médico todos los meses para su prescripción de enalapril, pero puede recuperar el enalapril cuando corresponde directamente a la farmacia con su tarjeta durante el momento que el médico lo estime oportuno.

Pues bien, el Real Decreto 1718/2010, muy previsor, ha establecido la posibilidad de disponer de receta electrónica privada. Es decir, que no sólo los médicos de la Seguridad Social, sino también los médicos privados podrían prescribir digitalmente los tratamientos.

Y así caigo reflejado en el artículo 14:

«Los tratamientos prescritos al paciente en receta médica privada electrónica podrán ser dispensados ​​en cualquier farmacia del territorio nacional. Para garantizar este derecho a los pacientes, se establecerá por los consejos generales de las organizaciones colegiadas corporativas de médicos, odontólogos, podólogos, enfermeros y farmacéuticos en coordinación con las administraciones sanitarias, el procedimiento de homologación del sistema electrónico de ingresos privados que permite su interoperabilidad»

Hasta aquí, todo muy bien. El problema surge precisamente de la frase que se ha destacado en negrita: el procedimiento de homologación está en curso. De la misma forma que el Ayuntamiento de Madrid desarrolló un sistema informático que se implantó en los centros de salud y en las farmacias (por ejemplo, con un coste económico, hablamos de educación), hoy existe una plataforma interoperable que conecta a las farmacias sin particulares médico que prescribe una receta electrónica (no en línea, no en persona).

» En este artículo aprenderás:

Índice

    churras y merinas

    En el caso de la web que ha sido noticia, el es-cán-da-lo (a Raphael) que se ha montado en Viena, nada menos, proporcionado por el hecho de que hay una plataforma que quiere desarrollar la receta privada electronica. Si se hubiera desarrollado un hospital privado físico, según colegios profesionales, unas tarjetas sanitarias adaptadas para leer en farmacias, la noticia hubiera sido noticia, incluso noticia, pero en objeto de debate encarnado con alusiones a la ética y la seguridad.

    El es-cán-da-lo viene porque, además de la receta electrónica privada, aquí puedes mezclar churras con merinas y hay varios factores en el juego que me pueden saltar las alarmas:

    1. En este caso Sí, hay recibos en papel.: hasta que se haya desarrollado el trámite de aprobación sin contar con una plataforma digital en conexión con las farmacias, con este sistema la empresa invita a imprimir los recibos en casa.

    2. es un prescripción telemática: hablando en cristiano, se extiende una receta sin que el paciente esté frente al médico. En la receta electrónica de la Seguridad Social salvo que exista una primera consulta física con el médico que prescribe la receta electrónica. Esto, que se puede hacer en otros países, en España es nuevo.

    3. El paciente es el que le dice al médico, el medicamento que quiere que le sea recibido y al revés: esta es una receta a la carta.

    4. Y la verdadera cuestión de la cuestión: el factor sorpresa. Todo esto se ha desarrollado al margen de los colegios profesionales de médicos y farmacéuticos: Twitter me dijo que existe la posibilidad de que pueda obtener una receta de la farmacia. Nada se ha comunicado oficialmente a las farmacias sobre cómo son estas recetas y sobre la legalidad de su dispensación. Decir que sean, que no lo pongo es duda, la declaración de que son legales y de que podemos prescindir de ellas hay que darla a algún organismo oficial pero del interesado.

    En total el monte es orégano

    Pincha en la página principal de la web para dar la impresión de que tienes barra libre: «pide tu receta médica por sólo 10€», todo es orégano. Al principio del post se habla en minúscula, y es importante tener la cuenta de los detalles:

    1- De momento en la web citada no se prescriben psicofármacos (las deseadas somníferos) ni estupefacientes.

    2- Deberá presentar un informe médico que acredite que a la persona se le ha prescrito previamente este tratamiento. Por ejemplo, si una persona con colesterol alto está tomando simvastatina 20 mg y quiere otra receta de simvastatina 2 mg, debe presentar un informe médico que indique los antecedentes. El médico en el sitio web considerará emitir la receta sin receta en línea para este informe e incluso solicitar más documentos.

    Conclusiones de la farmacia.

    Mucho se ha hablado de los posibles problemas derivados de la prescripción telemática como la sustitución de identidad. El sistema exige el DNI, pero entiendo que la opción más segura sería utilizar el DNI electrónico, como indica preferentemente la ley en el artículo 14. También me parece difícil a priori falsificar los informes y documentos acreditativos que acreditan que se ha realizado un trámite. sido prescrito previamente. Algunos dirán que también se pueden falsificar llevándolos a un médico en persona. Por supuesto, pero en este caso se dispone de un filtro adicional: el presencial.

    Sin embargo, dejando de lado estas cuestiones que podrían ser eliminadas y mejoradas hasta llegar a un procedimiento razonable y seguro, he aquí algunas de mis reflexiones al respecto:

    1. No te escandalices pensando que te vas a comprar Orfidales o Lexatines un porrillo por 10€, porque ese no es el caso. En teoría, también podríamos conseguir un antibiótico para una infección puntual, que, al parecer, se trata de renovar las prescripciones existentes.

    dos. No soy abogado, pero he leído el Real Decreto y claramente es necesario desarrollar una plataforma consensuada con los colegios profesionales que a día de hoy no existe. Si, como se ha dicho, la actuación de esta empresa es legal, entiendo que no debería haber ningún problema en llevar a cabo su actividad por los cauces oficiales. Mientras exista un comunicado oficial que indique a los farmacéuticos cómo actuar en la dispensación, creo que debemos ser prudentes.

    3. Dicen que va a hablar de dinero, pero a veces no se enamora de más medicina. ¿Quién pagará todo este sistema de homologación y la plataforma interoperable? ¿Qué pasa con el mantenimiento? Lo que viví en mis carnes la implantación en Castilla La Mancha es bueno que no es gratis y hasta pagando Estado de papá la farmacia tienes que pagar algo. En cambio, si no somos capaces de dar acceso a un único sistema de ingresos electrónicos para toda España, veremos qué pasa cuando proliferen diferentes empresas privadas de ingresos electrónicos y cada una necesite su plataforma. Lo vamos a bombardear. Estas reflexiones son muy feas y muy prosaicas, pero hay que tener en cuenta que todo el mundo tiene un coste y que en este caso Estado de papá No vayas a poner un duro en el trato con algo privado.

    4. Los tiempos cambian y es necesario tener la mente abierta. Ante la duda de que, bien ejecutado y pulido, este sistema tiene múltiples ventajas para un determinado grupo de personas. Sin embargo, Cualquier innovación de esta naturaleza debe llevarse a cabo con seriedad y rigor y sin banalizar algo tan importante como la prescripción facultativa. Importa el fondo e importa las formas.

    5. Por las características del sistema sanitario español, el recibo privado representa un porcentaje muy inferior al recibo de la seguridad social. Y dentro de la prescripción privada, la prescripción privada de medicamentos crónicos representa un porcentaje mucho menor, sin embargo. Durante estos días, tengo mi propia encuesta entre familiares y amigos farmacéuticos (sí, una encuesta casera sin ningún tipo de validez, no estudiante ni chi cuadrado) preguntando qué tipo de medicamento con receta privada retira un mismo paciente de la farmacia en un repetido. ¿Sabes quién ha sido el caballo ganador? Viagra es su primo barato y genérico el sildenafilo (que por sí solo no se sabe, no está financiado por la seguridad social, y por eso la gente acude a médicos privados en busca de receta médica).

    Para el resto de medicamentos que se prescriben habitualmente, salvo casos puntuales, los pacientes acaban percibiendo la Seguridad Social para que se prorrogue la prescripción y se puedan obtener. negligencia pertinente. Después de varios años de experiencia laboral, he contado los casos de pacientes que mes a mes, con receta privada, pagan sus simvastatinas y sus enalaprils íntegramente (y así pagan en euros). Pero claro, yo solo soy una droguería de barrio, así como no soy abogado, también me dedico a hacer planes de negocios, así que, por sí solo, algo se me escapa en toda esta apasionante historia, seguiré atento a la jugada. .

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