Lo que tienes que saber sobre las lesiones musculares

Lo que tienes que saber sobre las lesiones musculares
María José Cachafeira
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La semana pasada pasé casi toda la semana con un dolor de cabeza persistente y constante. Un dolor que en mi caso se produce cuando se contraen los músculos del cuello (hace años tuve un esguince cervical por un accidente de tráfico y esta secuela quedó).

Esto me pasa bastante a menudo y además de intentar remediarlo con mis métodos caseros (aplicar calor, tomar antiinflamatorios y tratar de dormir en una posición adecuada) suelo acudir a mi fisioterapeuta, Marta de la Fuente, quien, además de ser un gran profesional, también es un amigo mío.

Esta vez también le pedí que me hablara de las diferentes lesiones musculares con la intención de utilizar sus conocimientos (gracias de nuevo, Marta) e intentar transmitírtelo en este post 😉

Índice

    lesiones musculares

    Su origen puede o no estar relacionado con un traumatismo. A su vez, las de origen traumático pueden resultar de un traumatismo directo (contusión) o indirecto (estiramiento o estiramiento extremo). La segunda es la más frecuente en deportistas que sienten un dolor agudo al realizar un gesto deportivo.

    trastornos musculares

    Cordones o DOMS (dolor muscular de aparición tardía) ocurren con un esfuerzo inusualmente intenso. Aparecen de 24 a 48 horas después del ejercicio y pueden tardar de 5 a 7 días en desaparecer. Cuando tiene dolor, pierde alrededor del 10% de su fuerza máxima.

    obstáculo, son contracciones involuntarias, dolorosas y temporales de ciertos fascículos de un músculo o de ciertas fibras. Provocan impotencia funcional inmediata. El dolor permanece en reposo, a la contracción, al estiramiento ya la palpación. Se ve favorecida por el trabajo anaeróbico excesivo de los músculos y se agrava por la acción continua del esfuerzo. Su aparición está influenciada por la pérdida de electrolitos.

    contractura. Un músculo necesita energía para contraerse. En una situación de fatiga, si se interrumpe el transporte de energía, el ciclo de contracción-relajación no termina y el músculo permanece contraído. Esto puede alterar la postura y existe un riesgo importante de fibrosis. La palpación muestra un músculo duro y doloroso. Puede deberse a: asfixia muscular, cambios posturales, secundaria a lesión muscular, secundaria a traumatismo articular y reacción refleja.

    traumatismo indirecto. Desgarros por tensión muscular

    Es una discontinuidad en el músculo debido a un mecanismo de tracción en sus extremidades (cuando el músculo se estira demasiado se produce un desgarro).

    Hay tres grados de ruptura:

    Grado I – LEVE: cambio mínimo en la función muscular sin signos externos, el paciente no tiene evidencia de haber realizado ningún movimiento anormal que lo explique. Se puede continuar con la actividad deportiva, pero existe el riesgo de agravar la lesión. El malestar aparece tiempo después del supuesto mal gesto. Se resuelve a los pocos días y con poca disminución de la actividad deportiva.

    Grado II – MODERADA: hay dolor y limitación funcional con presencia de signos hemorrágicos. El dolor aparece al instante, el paciente percibe un "pinchazo" muy localizado y agudo que le produce impotencia funcional. No puedes terminar la actividad deportiva.

    Grado III – GRAVE: alteración morfológica local, con evidente alteración de la contracción muscular y hemorragia importante. El paciente siente un “golpe de hacha”, dolor intenso y hay un aumento de volumen o perímetro de la extremidad.

    Trauma directo. moretón. hernia muscular

    moretón: El músculo es golpeado violentamente, pueden aparecer hematomas. Hay rotura de fibras musculares. Puede ser leve, moderada o severa, dependiendo de la impotencia funcional que provoque.

    hernia muscular: rotura aponeurótica por traumatismo violento. A la palpación hay un alivio doloroso.

    FACTORES DE RIESGO:

    Entre los factores de riesgo relacionados con las lesiones musculares se encuentran:

    • Edad (a mayor edad, mayor riesgo).
    • Lesión previa en la misma zona.
    • Mala condición física y técnica.
    • Inadecuada planificación del entrenamiento.
    • Tratamiento inadecuado de lesiones previas.

    PREVENCIÓN:

    El acondicionamiento muscular óptimo es lo más importante para reducir el riesgo de lesiones. Esto implica: altos niveles de fuerza, corrigiendo desequilibrios en el equilibrio entre los diferentes grupos musculares y aumentando la resistencia muscular a la fatiga.

    También es importante tener buena elasticidad y esencial para calentar.

    TRATAMIENTO:

    En el caso de calambres hay que recuperar los electrolitos perdidos, para las agujetas aplicar alguna crema o pomada antiinflamatoria, y en las contracturas, además de la aplicación tópica de antiinflamatorios y calor local, se realizará una visita al fisioterapeuta. no te hace daño 😉

    Si hablamos de lesiones con componente traumático, en un primer momento, tras la aparición de la lesión, se recomienda la aplicación de frío.

    Posteriormente, dependiendo del grado de la misma, el especialista te aconsejará sobre el tratamiento a seguir. Disponen de diferentes técnicas manuales y de fisioterapia como electroterapia, tec. miotensivos, miofasciales, factores de crecimiento, etc.

    Y tú, ¿eres propenso a las lesiones musculares?

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