HUEVO FRITO CONGELADO: ¿TONTUNA O INNOVACIÓN TECNOLÓGICA?

HUEVO FRITO CONGELADO ¿TONTUNA O INNOVACION TECNOLOGICA

De vez en cuando la imagen del huevo frito congelado corre como la pólvora en las redes sociales, despertando hilaridad en algunos y curiosidad en otros. Hace unos meses andaba por ahí y ahora, durante estos días, el pobre huevo ha resurgido sin querer.

La verdad es que visto así, en su envoltorio, sin más explicación, parece más tonto que los que me fascinan, pero… la verdad es que no lo es.

» En este artículo aprenderás:

Índice

    ¿Cómo es el huevo frito congelado?

    Es un huevo frito, con forma de huevo frito, viene envuelto en plástico y listo para calentar. Sin embargo, no se trata de ir al supermercado y comprar un huevo congelado para cenar. No nos vamos a rasgar la ropa porque no fue diseñada con esa idea. Entre otras cosas, porque en la forma de calentamiento que se propone (horno, microondas, ¡hasta sartén!) puede llevar más tiempo que freír uno desde cero. Y es que ni siquiera su inventor lo patentó con idea de llevárselo a casa.

    ¿Quién "inventó" el huevo frito congelado?

    Un oscense llamado Javier Yzuel, que ha vendido millones de huevos fritos congelados desde 2022 a Burger King por hamburguesas de huevo, Findus o Makro. Empezó fabricándolos precisamente en Vitória, pero hace un año se trasladó a una fábrica más grande en Teruel. Alrededor de 200.000 se "fabrican" diariamente.

    ¿Para qué puede servir el huevo frito congelado?

    En mi opinión, para hospitales, colegios o comidas colectivas "masivas", puede ser interesante como ahorro de tiempo. Incluso para garantizar la seguridad y la salud con un producto complicado como los huevos (estos huevos congelados se pasteurizan antes de congelarlos). Los subproductos del huevo ya se utilizan para garantizar la seguridad: en la restauración colectiva, el huevo líquido pasteurizado se utiliza para prevenir la salmonella. Sí, estamos hablando de la famosa huevina. Y en términos de nutrición, si se recalienta bien, no sería muy diferente.

    ¿Sabe igual un huevo congelado que un huevo frito?

    Lamentablemente no. En un mundo de avances científicos y tecnológicos revolucionarios, todavía no podemos procesar los huevos conservando sus propiedades organolépticas. El quid de la cuestión parece ser la yema, que es difícil de congelar. Cuando el huevo se calienta más tarde, la yema no es líquida sino "cremosa o mantecosa". En última instancia, no puedes mojarte, lo cual es bueno.

    ¿Se puede recomendar para el consumo doméstico?

    Si se vendiera en supermercados, cosa que no creo que suceda a día de hoy, no lo compraría para casa. Me parece un gasto innecesario en todos los aspectos, incluido el packaging, y tampoco me gusta el punto de la yema mantecosa en lugar del líquido. Hay pocas cosas como comer un huevo frito recién horneado, la verdadera...

    Ahora, como solución segura para la restauración colectiva en plan “rancho”, veo esta. Otra cosa es que esos "ranchos", o comer en cierto tipo de hamburguesa sea lo más adecuado...

    Conclusión:

    Si bien hay muchos matones por ahí y lo del huevo frito nos hace muy divertidos, esto no es solo otra tontería y, en algunos casos, puede tener sentido.

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